"En un lugar no muy lejano, sino cercano hay una Wawaqutu, que teje historias con palabras fértiles, con pulsiones suaves. Un remedio capaz de reparar y recuperar cualquier ilusión perdida. Prepárate para descubrir lo inesperado en tu corazón. Presta atención y escucha con el oído del alma… Había una vez...”

miércoles, 2 de junio de 2010

UN CUENTO POR EL DIA DE LA PAPA


El 30 de Junio se celebro el DIA NACIONAL DE LA PAPA EN EL PERÚ y después de saber que el Perú posee unas 2301 variedades de papas dentro de las 4049 variedades que existen de papas nativas en latinoamérica. Vamos a celebrarlo aunque sea atrasadito, con un cuento popular ruso sacado de una presentación de Luis Pescetti .


LA HISTORIA DE UNA PAPA

Había una vez un abuelo que plantó una papa chiquita y le dijo:

“Crece, crece, papita, crece, fuerte y gordita!” todos los días pasaba por donde la había plantado y miraba…miraba… hasta que un día… la papa creció!!!

Creció fuerte y gorda. ¡Gordísima! Un día, el abuelo fue a arrancarla. Se acomodó el pantalón subió las mangas de la camisa. Tiró de la papa, tiró de la papa, tiró de la papa, pero la papa, no salió!!!

Entonces llamó a la abuela.

La abuela tiró de la cintura del abuelo. El abuelo tiró de la papa, tiró de la papa, tiró de la papa pero la papa, no salió!!! De modo que la abuela llamó a la nieta.

La nieta tiró de la abuela, la vieja tiró del abuelo, el abuelo tiró de la papa, tiró de la papa pero la papa no salió!!! Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarla. Entonces la nieta llamó al perro negro.

El perro negro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró de la papa, tiró de la papa, tiró de la papa pero la papa, no salió!!!. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarla.

Entonces el perro negro llamó al gato blanco.

El gato blanco tiró del perro negro, el perro negro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró de la papa, tiró de la papa, tiró de la papa, tiró de la papa pero la papa, no salió!!!. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarla.

Entonces el gato blanco llamó al ratoncito.

El ratoncito tiró del gato blanco, el gato blanco tiró del perro negro, el perro negro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró de la papa. Y tiraron y tiraron, con todas sus fuerzas, hasta que por fin: ¡arrancaron la papa! Pero…¡Púmbate! El abuelo cayó sobre la abuela, y la abuela cayó sobre la nieta, y la nieta sobre el perro, y el perro sobre el gato, y el gato sobre el ratón. Y sobre todos ellos… ¡cayó la papa!

Pero no se asusten: ninguno se lastimó.

¡Y qué maravilla era aquella papa! Era la papa más grande que habían visto. El abuelo la llevó a la mesada puff!! que pesada!! y la abuela la peló!! puff!!! que cansada!! Alcanzó para darle de comer a todo el barrio… Mas tarde hicieron una rica comidita.(la que cada uno soñaba…)
Y hubo suficiente para el abuelo, para la abuela, para la nieta, para el perro, para el gato y para el ratón…

¡y aún sobró un poquito para mí, que les conté el cuento!

Imagen: Teresina Muñoz Najar

1 comentarios:

Lania Conteuse dijo...

Olà me gusta mucho este sitio. Es muy generoso. Muchas graçias

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