"En un lugar no muy lejano, sino cercano hay una Wawaqutu, que teje historias con palabras fértiles, con pulsiones suaves. Un remedio capaz de reparar y recuperar cualquier ilusión perdida. Prepárate para descubrir lo inesperado en tu corazón. Presta atención y escucha con el oído del alma… Había una vez...”

martes, 31 de agosto de 2010

UN PEZ CON UNA SONRISA

Un pez con una sonrisa ha sido ganador de varios premios, entre ellos al mejor corto de animación en el Festival de Berlín 2007, Festival Internacional de Cine de Hong Kong, premio de Cortos Skyy Vodka y el Premio Especial del Jurado en el 9º Festival Internacional de Películas de Dibujos Animados y Tiras Cómicas de Seúl.

Fish90, es una película de dibujos animados hecha en Taiwan, realizada por el director Jay Shih. La película fue producida por una joven compañía de animación, Original Design and Development Incredible Inc.

Este film, basado en el cuento de Jimmy Liao "A Fish that Smiled at Me", es la conmovedora historia de un hombre solitario que encuentra compañía y consuelo en su pez mascota.

Como dijo el jurado que le otorgó el premio: "Aunque en apariencia simple, el corto nos invita a abrir los corazones hacia la verdad de que so liberas algo, tu también eres libre."


jueves, 26 de agosto de 2010

LOS AMIGOS


Poema de José Naranjo,
Prov. de Tucuman, Argentina.

La amistad
no es un idioma perdido,
es el idioma del alma
que conocen los amigos.
Transita senderos claros
sin atajos ni escondrijos
tiene los brazos abiertos
la palabra de consuelo
para abrazar al amigo
por eso es que la amistad
no es un idioma perdido.
El que no conoce este idioma
nunca ha tenido un amigo.

martes, 24 de agosto de 2010

LA POBREZA Y LA MUERTE

Relato de María Luisa Góngora Pacheco, escritora mexicana de la región de Oxkutzcab y Maní. Se publicó primero en la Colección Letras Mayas Contemporáneas en 1993; el texto español lo preparó Joaquín Bestard, novelista yucateco, con la ayuda de la autora y del escritor maya Miguel May May. ¡¡¡Espero lo disfruten!!!!



El señor Aurelio Zumárraga cuenta que hubo una vez cierta viejita cuyo nombre era Pobreza y que vivía en las afueras de la población. En la puerta de su casa había sembrado una mata de huaya y ésta le daba frutos todo el año. Lo que le molestaba a la viejita es que aquel que veía el fruto le daban ganas de comérselo y sin pedirle permiso se subía a la mata y se anolaba las huayas.
Un día, cuando la viejita llegó al centro del poblado, vio que un viejito pedía limosna, pedía aunque sea le dieran algo de comer en vez de unas monedas, pero nadie lo tomaba en cuenta. A la viejita le dio pena verlo en ese estado tan lastimoso y se lo llevó a su casa para darle de almorzar. Cuando el hombrecito terminó de comer, le dijo a la viejita:
—Ahora que ya comí lo que me diste, pídeme lo que quieras,
que yo puedo concedértelo.
—Buen hombre —dijo la viejita—, lo único que quiero es
que le digas a la huaya que no deje bajar al que suba a sus ramas,
hasta que yo lo mande.
—¡Que se cumpla lo que pides! —contestó el viejito y se
fue satisfecho.


La viejita quedó muy complacida al ver que se cumplía la
promesa del viejito. Pasaron muchos años y un día llegó con la viejita el señor de la Muerte, quien le ordenó:
—Ya es tiempo de que vengas conmigo, vieja Pobreza, por
eso te vine a buscar.
Ella pensó rápidamente la forma de deshacerse de la Muerte
y le dijo:
—Me voy contigo, pero primero quiero que bajes unas
huayas para que yo anole.
—Bien, enseguida lo haré —contestó la Muerte.
Se dirigieron al árbol y ya debajo, la viejita le dijo a la Muerte:
—Sube hasta allá en lo más alto, ahí se encuentran las más
grandes y hermosas huayas, de esas quiero.
La Muerte, muy segura de sí misma, trepó a la mata, pero no pudo bajarse. La Pobreza, al ver lo que sucedía, se metió a su casa y se desajenó de todo.
Así pasaron muchos años y la Muerte no llegaba a nadie, aunque se enfermara la persona. Los doctores veían con asombro que la viejita Pobreza no moría aún buscando alguna manera de hacerlo.


Un día, uno de los doctores fue a la casa de la viejita y lo primero que vio fue la mata llena de frutos; se subió para comer algunos y no pudo bajar. En las ramas encontró al señor de la Muerte y le preguntó:
—¿Qué haces aquí?, todos te andan buscando, pues ya
quieren morirse y tú no llegas para llevártelos.
—Mira, lo que pasó fue que esa mentecata de viejita de la
casa me fregó; pues vine a buscarla y la muy taimada me dijo
que se iría conmigo, pero antes le bajara unas cuantas huayas.
Al subir no pude bajarme y aquí me tienes, y todo aquel que se sube, se queda y hasta tú te quedarás —contestó la Muerte.
—Entonces, a eso se debe que no mueran las personas
—dijo el doctor— Lo que debemos hacer es bajar —y empezó
a gritar ¡vengan aquí, vengan aquí, la Muerte está en mi
poder, vengan a verla!
Fue tanto lo que gritó y tan fuerte, que la gente de la población se reunió debajo del árbol.
—Bajen —les decían.
—No podemos, todo el que se sube se queda aquí —contestó
el doctor.
Entonces la gente acordó cortar el árbol para que bajaran el
doctor y la Muerte. Cuando iban a comenzar, se asomó la viejita
Pobreza.
—¿Qué pretenden hacer? Si quieren bajar a los que están
en la mata de huaya, ¿por qué no me lo dicen?
—Discúlpenos —dijeron los ahí reunidos.
La vieja Pobreza se volvió hacia el árbol y le dijo:
—¡Deja que todos bajen!
Cuando todos bajaron, el Señor de la Muerte le dijo:
—Vieja Pobreza, por no dejarme bajar del árbol, ahora tengo
mucho trabajo y no te puedo llevar, otro día será.
Se fue el señor de la Muerte y la Pobreza se quedó en la tierra. Por eso hasta ahora la tenemos con nosotros.

domingo, 8 de agosto de 2010

FELIZ DÍA DEL NIÑO ARGENTINO: LA BOLSA REPLETA DE CUENTOS


DÍA UNIVERSAL DEL NIÑO, es un día consagrado a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo y destinado a actividades para la promoción del bienestar y de los derechos de los niños del mundo. En 1954, la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó que se instituyera en todos los países un Día Universal del Niño y sugirió a los gobiernos estatales que celebraran dicho Día en la fecha que cada uno de ellos estimara conveniente.

En Argentina se celebra el segundo domingo de agosto y en el Perú se celebra el segundo domingo de Abril.


LA BOLSA REPLETA DE CUENTOS

“Cuéntame otro cuento, por favor”, suplicó Lom. “No, ya es hora de dormir”, contestó su anciano criado. Así que el pequeño se acurrucó en la cama, pensando en la historia que acaba de escuchar.

Desde que Lom era muy niño, el viejo criado le contaba cada noche historias maravillosas: cuentos sobre enormes gigantes y poderosos magos, tigres feroces y sabios elefantes, emperadores opulentos y hermosas princesas. Cada noche tocaba una historia nueva, y a Lom le encantaba escucharlas. Sabía que el criado había oído los cuentos de labios de su madre, su abuela, su bisabuela, y que eran historias muy antiguas.

Lom solía alardear delante de sus amigos de saberse muchos cuentos. “¿Por qué no nos cuenta uno?”, le pedían una y otra vez. “No –gritaba Lom-, son míos, y no se los contaré a nadie”. Todo el mundo sabe que los cuentos están para ser contados, pero como Lom no los compartía con nadie, se iban quedando aprisionados en una vieja bolsa, colgada en su habitación.

Lom siguió creciendo, acompañado por los cuentos que el viejo criado le contaba cada noche, y se convirtió en un apuesto joven. Decidió casarse con una bonita joven de un pueblo vecino. La noche antes de la boda, el viejo criado oyó unos extraños murmullos en la habitación de Lom. ¿Qué será eso?”, refunfuño, y se puso a escuchar atentamente. Los murmullos venía de la vieja bolsa. Eran los cuentos, que charlaban entre sí lamentándose:

- “Mañana se casa y por su culpa nos quedamos aquí apretujados”. “Debió dejarnos salir”, se quejó otro cuento. “Le haremos pagarlo claro”, gritó un tercero. “Tengo un plan”. Dijo el primer cuento. “Cuando vaya mañana al pueblo para la boda le entrará sed. Me convertiré en pozo y, cuando beba agua, le entrará un dolor de estómago terrible”. “Por si el plan no funciona, yo me convertiré en sandía. Cuando se la coma, sufrirá un dolor de cabeza espantoso”, dijo el segundo cuento. “Yo me convertiré en serpiente y le morderé”, dijo el tercero. “Sentirá un dolor insoportable en la pierna.” Y los cuentos se rieron cruelmente tramando su venganza.

El viejo sirviente se quedó horrorizado. “¿Qué hago?”, se preguntó. “Tengo que evitarlo”. El criado pasó toda la noche entera pensando como salvar al joven.

Por la mañana, cuando Lom se disponía a partir en su caballo al pueblo vecino, el criado salió apresuradamente y agarró las bridas del animal. Guió al animal por las colinas hasta llegar a un pozo.
“¡Alto! – gritó Lom-, tengo sed”, pero el anciano hizo seguir al caballo sin detenerse en el pozo. Al poco llegaron a sembrado repleto de sandias. “¡Para!, gritó Lom. “Estoy muerto de sed. Quiero una sandía”. El criado no quiso detenerse y siguieron adelante.

Llegaron al pueblo y durante la boda el criado se pasó todo el tiempo mirando por todas partes, pero no vio ninguna serpiente.

Al anochecer, los novios se dirigieron a su casa. Los vecinos habían cubierto todo el suelo de la casa de alfombras. De repente, el viejo criado entró corriendo en los aposentos de los novios. “¿Cómo te atreves a entrar aquí de ese modo?”
El viejo criado levantó la alfombra y dejó al descubierto una serpiente venenosa. La cogió por la cabeza y la tiró por la ventana. “¿Cómo sabías que estaba ahí?”, preguntó Lom asustado.
El criado le habló de los cuentos apretujados en la bolsa y de sus planes de venganza por haberlos olvidado y no compartirlos con nadie.

Desde aquel día Lom empezó a contarle los cuentos a su mujer. Uno por uno, fueron saliendo todos los cuentos de la bolsa con gran alegría. Año más tardes, Lom se los contó a sus hijos, y a su vez, ellos se los contaron a los suyos.

Hoy en día se siguen contando. Lo sé muy bien, porque yo también los he escuchado y porque yo uno de esos cuentos apretujados en la bolsa

viernes, 6 de agosto de 2010

ELVIRA


Elvira, es un corto de animación que nos cuenta una historia de amor prohibido, en un circo, entre un payaso y una trapecista; Basada en una canción de Marcos Luc (vocalista del grupo Ma'PerQué). Realizado por el estudio de animación El Birque, que produce e investiga diferentes técnicas como stopmotion, pixelation, dibujo animado, motion graphics, etc.


jueves, 5 de agosto de 2010

CUENTO AL CÓNDOR

Los cuentos a animales

En la visión aymara el campo tiene un general calidad y rango de cuerpo vivo: la Santa Madre Tierra, Pachamama, que genera vida: flora, fauna y comunidad humana.

El ayllu representa la comunidad humana y la sallqa, la comunidad de flora y fauna silvestre.

Disfrutemos de este cuento sallqa escrito sobre el cóndor por el niño Adolfo Cruz, 10 años.

Kuntur achilas jilatay,
wtichiri jilatay,
Awti t”ayan t”aysutay,
awti q”anan q”ansutay,
Awtichiri jilatay,
awti ch’uñun ch’unsutay,
janiway jilatay, janiway wiyajirüktati
Awtichirïta jilatay
Maxt’arakipï jilatay, purt’araki
imillirukït staw, jilatay
janiwaya jaqiktati jilatay.


Hermano cóndor, nuestro abuelo,
hermano hacedor de la época del vacío,
Enfriado por el frío del vacío,
Tostado por el calor del vacío,
Hermano hacedor de la época del vacío
Helado por el frío del vacío,
No eres hermano, pues, no eres viajero,
Tú eres hacedor del vacío, hermano,
Pues un joven también llegó, hermano,
dices que tienes jovencitas, hermano,
Pues, no eres gente, hermano.




Extraído de la biblioteca.serindigena.org